entro al caixer i hi ha un home i una dona, ell amb el telèfon a la mà: hola, corazón, ¿vas a venir?, vamos a estar en el tripi, por allí, por allí te esperamos, sí, vale, princesa, oye, pero escucha, ponte algo sexy, ¿eh?, bien sexy… digo que te pongas algo sexy para mí, si no te pones nada sexy no vengas, ¿eh?, bien sexy, bien sexy para mí y si no no te espero, vale, ¿quieres hablar con mamá?, toma.
ella agafa el telèfon i diu: oye, que no hagas caso, hija, que está de broma, que como yo nunca me pongo tanga, pues por eso.
surto del caixer i una noia transsexual em dóna les gràcies per aguantar-li la porta. de res, dona, a disposar. el gust és meu de veure que encara queda gent normal.